Se define como el control de los propios impulsos y reacciones, o mejor dicho el control de sí mismo.

Una muestra de lo difícil del autocontrol, es en la serie “Casi Ángeles”, donde las emociones y los impulsos hacen que reacciones a las situaciones de una manera explosiva y sin razonar antes de actuar.

El autocontrol nos permite enfrentar los momentos de crisis, distinguir entre lo más importante y lo que no es tan relevante que podemos excluir. En muchas ocasiones el autocontrol de una persona suele verse como “frío”, ya que te cierras a muchas emociones y a demostrar lo que sientes.

Cuando un individuo está relajado, se encuentra en mejores condiciones para enfrentar las dificultades, para evitar que la confrontación termine en situaciones de violencia emocional o hasta física.

El principal enemigo del autocontrol son las ideas irracionales, que ocasionan una falta de autovaloración, inseguridad, y la necesidad de aprobación, que hasta incluso pueden ocasionar la depresión.