La prudencia consiste en actuar o hablar de una forma adecuada, con cautela, con previsión, reflexión, con sensatez y precaución para evitar posibles daños y respetar la vida y libertades de los demás.

Doce hombres sin piedad es una obra dramática del autor estadounidense Reginald Rose, además de una de las mejores películas de la historia, un retrato incontestable sobre la virtud de la prudencia.

El drama representa un jurado obligado a considerar un juicio por homicidio. Al principio, tienen una decisión casi unánime de culpabilidad, con un único voto de no culpable, que a lo largo de la obra siembran la semilla de la duda razonable.