La fuerza del perdón es tan poderosa que es capaz de renovar nuestra alma. Un concepto cargado de emociones. Solicitamos el perdón para una acción nuestra que ha causado un daño, o perdonamos a otra persona que nos haya hecho daño.

“El poder el perdón”. Una historia que relata la vida de Mac MacDonald que durante 17 años, luego perder a su hijo en un accidente se sume en la amargura y el dolor arruinando las relaciones con su familia y con todo el mundo. En su trabajo como policía le asignarán a Sam Wright, un nuevo compañero, pastor evangélico a tiempo parcial y un cariñoso padre de familia. Quien lo ayudara a liberar todas esas emociones que ha mantenido ocultas.

Cuando hacemos algo incorrecto pedimos perdón y de igual modo nos enseñaban que era bueno perdonar. Pedir perdón es una expresión de arrepentimiento y una forma de reparar el error. Y que al perdonar demostrabas ser una buena persona, comprensiva y sensible.

Perdonar no es pretender que no ha sucedido nada. Para perdonar, hay que entender que ha sucedido, reconocerlo y responsabilizarse de la ofensa para reparar el daño. Esta acción requiere ser consciente y que sea de nuestra voluntad y nuestra determinación.