Lily Rose-Wilson es una británica de 25 años que denunció a la compañía australiana STS Health debido a que no quisieron contratarla porque juzgaron sus ‘selfies’ en sus redes sociales.

Según medios, Rose, aseguró que perdió la oportunidad de obtener un empleo porque la reclutadora, identificada como Michelle Lines, no se dio cuenta y no colgó bien cuando le dejaba un mensaje de voz a la afectada.

Rose pudo escuchar la conversación que mantuvo Lines con una compañera en donde critica sus imágenes: “Ya no me gusta ella. Ella se la pasa tomándose selfies todo el tiempo”, se escucha en la grabación.

“Realmente nos gustó el currículum y luego miré esto (fotos) y me fui.  Probablemente se está haciendo un falso bronceado”, agrega Lines en otro aparte del diálogo.

“Obviamente, fui una aspirante clara para ese trabajo, pero no iban a darme una oportunidad por mi apariencia, mis tatuajes y eso no está bien; eso realmente me molestó”, afirmó la británica a los medios.

Esta historia se hizo viral por lo que Lines, tuvo que ofrecer una disculpa pública a Rose, en la que comentó que había sido “inmadura” y que su intención nunca fue “herir sus sentimientos”

Por otra parte, la reclutadora comentó que revisar las redes sociales de los aspirantes es muy importante y que por ello deberían ser más cuidadosos o privados con lo que comparten.