Todo mundo ha sido inspirado de una u otra forma por el romanticismo del amor, desde los filósofos que en su afán de estudiarlo ha resultado en un árbol lleno de hojas de complejidad y división de pensamientos, hasta las películas, que nos han mantenido al filo de la butaca, con una caja de pañuelos a un lado o hundidos en un bote de nieve de chocolate llorando con esa escena que nos tocó el corazón.

Investigaciones recientes han concluido que el amor no es más que un impulso del ser humano, una motivación más que una emoción, que nos eleva hasta lo más alto aumentando considerablemente nuestra autoestima y seguridad; paralelamente, como lo negro y lo blanco, el mal y el bien, lo dulce y lo ácido también existe el antagónico del amor, el cruel desamor, que puede darnos un golpe muy duro llevándonos a la autodestrucción, concluyendo que debemos gestionar correctamente ambas situaciones.

ES LA QUÍMICA Y LA FÍSICA

Seguramente muchos nos hemos encontrado con la famosa frase “es que hay química entre nosotros” y efectivamente, el amor logra modificar nuestro cerebro induciendo cambios en el sistema nervioso central, despertando los más feroces instintos y sensaciones eufóricas (muy parecido al mundo de la cocaína) incluso, visto por muchos y vivido por otros cuantos, esto afecta también la parte intelectual del cerebro llevándonos en muchos casos a afectar nuestros pensamientos, en resumidas cuentas, el enamoramiento es como estar inmerso en  una dosis de una sustancia psicotrópica (Calixto 2013)

AMOR MADURO Y AMOR INMADURO: ERICH FROMM

Hablemos un poco de Erich Fromm es uno de los estandartes y máximos referentes del psicoanálisis, la filosofía y la psicología social, de origen alemán, miembro de la llamada Escuela de Frankfurt (filósofos apegados a las teorías de  Hegel, Marx y Freud, los papás de los pollitos)

Erich Fromm propone que el amor es un arte que se puede desarrollar con el paso de los años, y lo inmortaliza en su obra “El arte de amar” (The Art of Loving 1956) con cuatro capítulos prácticos: ¿El amor es un arte? cuestionando si es posible compararlo con la vida misma, cuando nos referimos a “El arte de vivir”, la teoría del amor, el amor y si desintegración en la sociedad contemporánea y sin duda, tal como el apocalipsis, el último capítulo llamado, la práctica del amor.

En una de sus definiciones, Fromm propone, el principio del amor maduro y el amor inmaduro de las siguiente manera:

“El amor infantil sigue el principio: “Amo porque me aman”. El amor maduro obedece al principio: “Me aman porque amo”. El amor inmaduro dice: “Te amo porque te necesito”. El amor maduro dice: “Te necesito porque te amo”

Es elemental poder leer este principio como un complejo actual de nuestra sociedad al no saber interpretar nuestras propias emociones, dando paso a una confusión entre compartir por necesidad que por el simple hecho de expresar.

Compartir un sentimiento no es soltarle la cadena al perro excitado, principalmente tenemos que estar conectados con ellos, cuidándolos, comprendiéndolos. No busquemos algo afuera que no sabemos interpretar.

EL AMOR: EL ESCAPE PERFECTO DE NUESTRA REALIDAD

Es muy recurrente que hombres y mujeres pisen el acelerador del amor porque nos incomoda nuestra soledad; hacer esto nos condena inmediatamente a la destrucción. Utilizar la poderosa herramienta del amor como un resguardo de lo que no toleramos en nuestra vida, sólo estamos consiguiendo huir de nosotros mismos.

Erich Fromm dice:

“El amor como satisfacción sexual recíproca, y el amor como trabajo en equipo y como un refugio de la soledad, constituyen las dos formas normales de la desintegración del amor en la sociedad occidental contemporánea, de la patología del amor socialmente determinada”

LA PELOTA ESTÁ EN TU CANCHA

Amar para escapar de la soledad es una forma patológica, ya que nos convierte incapaces de estar pendiente de nuestro desarrollo personal. Es muy importante escucharnos y no esperar que los demás se hagan responsables de lo que nosotros no somos capaces, es como la frase que cita “ tener la pelota del lado de tu cancha”

Si actuamos de manera contraria estaremos dejando la felicidad en alguien externo, convirtiéndonos en personas muy vulnerables.