Vivir el momento, levantarse temprano, pasar por el mismo lugar todos los días; tal vez para ti ya es cuestión de rutina, pero ¿qué lo podría hacer diferente? 

La vista, la apreciación tu forma de valorar la hermosura de las cosas, es cuestión de tomarte el tiempo para prestar atención del día a día, e interesarse por diferentes ámbitos de la vida como son la naturaleza, el arte o las ciencias. 

“La belleza de la vida”, una joven bibliotecaria que sueña con ser autora de libros infantiles se hace amiga de su antipático vecino, quien le ayudara en la forma de ver la vida. Teniendo odio a las plantas, su vida cambiara al descubrir su belleza. 

Existen tantos tipos de belleza como personas en el mundo. Y es que lo que es bello para uno, puede no serlo para otro, así como los ámbitos en los que se manifiesta. 

Se clasifican los tipos de belleza en tres categorías diferentes: belleza física, habilidad/talento y belleza moral. Debido a la variedad de situaciones en la que esta belleza se manifiesta, la persona con esta fortaleza es capaz de encontrar la hermosura de las cosas en múltiples circunstancias. 

Al apreciar se reconocen aspectos emocionales, intelectuales y motivacionales; es distinto de observar o de mirar, porque al apreciar, reconocemos, nos conectamos y nos sentimos beneficiados.