La humildad es una virtud humana atribuida a quien ha desarrollado conciencia de sus propias limitaciones, debilidades y abrirse a nuevas ideas.

“El Entrenador Carter”, película basada en hechos reales acerca del entrenador de baloncesto del Richmond High School, Ken Carter. Un hombre que se hizo cargo del descarriado equipo de los Richmond Oilers y lo convirtió en un equipo ganador. En el vídeo nos menciona el no pisotear a los demás para hacerte sentir grande.

Para sobresalir, ser humilde no es ser débil o ingenuo, al contrario, nos aporta lucidez y una fuerza particular para ver las cosas en toda su realidad.

En la actualidad, las personas nos rodeamos de algunas cosas artificiales, y no solo eso, sino que es posible que hasta nosotros mismos nos hayamos convertido, desgraciadamente, “en seres artificiales”.  Una persona humilde no es pretenciosa, interesada, ni egoísta como lo es una persona soberbia, quien se siente auto-suficiente y generalmente hace las cosas por conveniencia.

La humildad permite a la persona ser digna de confianza, flexible y adaptable. Cuando uno se vuelve humilde, adquiere grandeza en el corazón de los demás. Quien figura la humildad hará el esfuerzo de escuchar y aceptar a los demás, cuanto más acepte a los demás, más se le valorará y más se le escuchará