Empezar la transformación de un actor no es sólo una transformación deliberada, son los pequeños detalles que logran un buen resultado, especialmente cuando no se busca jugar con prostéticos.

Alfredo Mora mejor conocido como “El Tigre Mora” en el mundo del maquillaje y de los efectos especiales, el trabajo más reciente es el de Luis Miguel, La Serie. Fue aclamada no sólo por su buena narración, dirección, casting y fotografía, también por el cuidado en la dirección de arte, el peinado y por supuesto el maquillaje.

El actor Izan Llunas que era Luis Miguel de niño tenía un tono de piel muy bonita y bronceada naturalmente por lo que no tuvo mucho que hacerle, sin embargo, el Luis Miguel adolescente ocupó broncearlo un poco y a Diego todavía un poco más. Se hizo un seguimiento de mantener el mismo tono en los tres para que fuera un hilo conductor.

Creó a los personajes que se enferman y se ven pálidos. Luis Rey fue más complicado para el artista, especialmente en la escena de su muerte ya que se utilizó material ajeno. Siempre que se utiliza material ajeno a la piel se vuele todo más complicado porque la transpiración puede arruinar todo.

El maquillaje indispensable fueron tres bases de diferentes tonos hacia lo bronceado para dar el tono que siempre tuvo. Siempre buscaba nivelar o encontrar el mismo bronceado para que no cambiara durante la serie.

Cuando caracterizó a personajes que envejecen, utilizaba su maquillaje de caracterización. El personaje de Erica ya tenía el maquillaje un poquito desgastado al atardecer por lo que no le hacía un maquillaje completo. Si era de mañana tenía que subirle un punto arriba el maquillaje.

Hizo diversas pruebas con dientes falsos para completar la caracterización perfecta de Luis Miguel.

El maquillaje de la serie no intenta convertir a Diego Bonetta en Luis Miguel, ni a Óscar Jaenada en Luis Rey, el maquillaje es una herramienta para ayudar a transformar al actor junto con su actuación y todo lo que lleva esta serie al mundo de imaginación y de la serie de Luis Miguel.