Saber actuar antes ciertas situaciones de manera justa y moderada es lo que se denomina como prudencia.

A la prudencia se le conoce también como la virtud propia del gobernante, pues es con la que se tienen que tomar sabias decisiones. La prudencia nos ayuda a saber gobernarnos a nosotros mismos.

“El Proceso de las señoritas Vivanco”, la prudencia se demuestra por la forma de actuar de las acusadas ante el tribunal para poder dar sabios argumentos para demostrar su inocencia.

La vida es tomar decisiones hasta las más pequeñas, cómo hacer rendir mejor el tiempo, quiénes son mis amigos, a quién invito a mi casa, cómo quiero ser o comportarme y muchas situaciones más.

Cuando somos prudentes para engañar y sin ser descubiertos, aunque parece prudencia, la astucia es uno de los vicios de la prudencia.

La prudencia se dice que perfecciona el saber cómo actuar. Al momento de actuar hay muchos aspectos que la acompañan, pero la prudencia está orientada principalmente a la acción.