Una de las bases estructurales del crecimiento personal es la gratitud; aprender a dar gracias permanentemente por todas las cosas maravillosas que constantemente estamos recibiendo y disfrutando, para el enriquecimiento de nuestra vida.

“El día de la marmota”. Esta comedia de los 90’s nos muestra lo divertido de una segunda oportunidad, viviendo el mismo día, haciéndole saber lo agradecido que es por todo lo que tiene.

Quien agradece, merece lo que recibe y también merece recibir más.
Toma un tiempo para mírate al espejo, mirar a tus seres queridos, mira tu entorno familiar, sólo piensa y mira lo positivo de cada cosa o persona, verás que hay tanto que agradecer.

Ser agradecido es más que saber pronunciar unas palabras de forma automática, la gratitud es aquella actitud que nace del corazón en aprecio a lo que alguien más ha hecho por nosotros.

La gratitud consiste de una disposición interior, un corazón agradecido, pero cuando es genuino trata, de alguna forma, de expresarse en palabras y en obras.